La mentira, ¿esencia de la política?

En un interesante ensayo escrito en 1967 para la revista The New Yorker y titulado Verdad y política, La mentira, ¿esencia de la política?Arendt recorre los vínculos existentes entre verdad, mentira y política.
Personalmente es un tema que permanentemente me llama la atención y se ve diariamente reflejado (u originado) en los medios de comunicación masiva. Es como si un político declarara que es un día radiante, mientras estuviera lloviendo a cántaros. Algún medio reflejará la verdad de hecho –mientras abrimos nuestras ventanas para corroborar que no es un día radiante-, algún otro medio reflejará la mentira discursiva –a la que podríamos bautizar como la verdad política-. Esta situación nos lleva a vivir cotidianamente navegando sobre un discurso desarraigado –el discurso desvinculado de la cosa- y a retransmitir lo que Heidegger llama «habladurías» -que no son chismes sino que son palabras desarraigadas-. Luego, será en base a esta situación que emitiremos nuestros juicios erróneos.
Arendt tiene la curiosidad de plantearse si dado que la mentira ha sido desde siempre una herramienta necesaria de la esfera de los medios-para-fines que es la política, entonces ello puede implicar dos preguntas centrales: primero, si será la verdad impotente en el campo público; segundo, si el hecho de ser falaz no estará en la esencia misma del poder. Invierte la crítica moral corriente y plantea que la mentira está en la esencia de la actividad de los políticos y los hombres de Estado. ¿Qué ocurriría con la carrera de un político que no supiera o no quisiera mentir? En otras palabras, la mentira sería un valor y no un disvalor político y, por simple oposición, la verdad sería un disvalor político. Quizá nos estemos ubicando en posturas radicalizadas, pero vale para el análisis. La filósofa llega a aventurarse a utilizar palabras de Hobbes, advirtiéndonos que “la mentira puede servir a fin de establecer o proteger las condiciones para la búsqueda de la verdad”. ¿Es pensable que la mentira esté por encima de la verdad pues es portadora de la vida y la continuidad de la polis y, está sería la verdad última?
Acto seguido, la filósofa se refiere a que es reconocido el interés de Herodoto –padre de la historia- por dar testimonio de los hechos del mundo de los hombres (digamos, transmitir las verdades): el griego asumió conscientemente “decir lo que existe”, lo que es. Es así que Arendt distingue a partir de la época moderna a la verdad de razón (científico-matemática) de la verdad de hecho o factual. Tengamos presente que es desde la época moderna que “la verdad no está dada ni revelada sino que es producida por la mente humana”. A los efectos de clarificar, podemos ejemplificar la verdad de razón con el juicio «la suma de los tres ángulos interiores de un triángulo suman dos ángulos rectos». Una particularidad de este tipo de verdad es que, de ser destruida, puede ser reproducida por el conocimiento humano. A este tipo de verdades se le oponen los errores y la ignorancia. En cuanto a la verdad factual o de hecho, nos referimos a la verdad corriente que consiste en la correspondencia entre acontecimientos y circunstancias que ocurren entre los hombres y sus discursos. Los enemigos de esta verdad son la mentira o falsedad deliberada y, en un pequeño porcentaje, el error.
Continuará en próximo escrito.
Alejandro Fidias Fabri

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2 pensamientos en “La mentira, ¿esencia de la política?

  1. Cualquier político de los tiempos actuales es muy capaz de alterar la verdad acerca de que la suma de los angulos de un triangulo es 180° . Baste con que lo afirme,,,,, encuentre cómplices (y así consenso) y que cuente con la colaboración de la prensa sin la cual,,,, ninguna mentira o verdad se difunde. Así las cosas, la gran masa de los ciudadanos (ignorantes, oportunistas, incluso indiferentes) comenzará a creer que era mentira que sumaban 180° , que habíamos vivido engañados por intereses espureos y que de ahora en más, sumarán lo que se quiera que sumen pero terminermos con la imposición y autoritairsmo del dogma ahora derribado.

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  2. Muchas gracias por tu aporte, Suzie Q!!! Tu visión es coincidente con la expresada por Hobbes en el Leviathan. Afirma que de interponerse una verdad matemática a los intereses de algunos individuos, ésta será destruída y quemados los libros. Pero, por tratarse de una verdad matemática o verdad de razón, resurgirá de las cenizas pues por la misma razón será redescubierta.Respecto del tema complicidades para eliminar un verdad, para Arendt será «mentira organizada», algo propio de nuestra época. Muchos saludos.

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