¿Habrá algún filósofo que salve a los EEUU?…

Occupy Wall Street
Steven Maze, profesor norteamericano de estudios políticos, afirmó en un artículo periodístico (The New York Times, 21/10/2011) que el movimiento Occupy Wall Street (declaración de la ocupación) es “el primer movimiento de protesta de la memoria reciente que pone luz a los exorbitantes niveles de desigualdad económica que hay en los Estados Unidos de Norteamérica”. Si bien los motivos son varios, el movimiento se ha ido centrando en un reclamo por la distribución de la riqueza: hay un 1 % de la población que posee cerca del 35 % de la riqueza. Quedó así polarizado en el reclamo del 99% contra el 1%. Según Maze, tenga o no tenga éxito este movimiento, sus demandas no están bien focalizadas. Considera, además, que para recibir una fresca inspiración para centrar sus requerimientos, debieran, en todas las ciudades en que están presentes, armar círculos de lectura del libro Teoría de la Justicia, de John Rawls, filósofo político americano del siglo XX.
¿Por qué realizan protestas frente a las viviendas de los multimillonarios? Ellos no son los responsables de la situación que se vive. Son emprendedores visionarios que han sabido sacar ventaja de las fallas de mercado. Ese 1 % no es culpable de nada. Incluso, tampoco lo son sus herederos. Es más, han generado fuentes de trabajo, han pagado sueldos, han pagado impuestos y, hasta pueden haber fundado alguna sociedad filantrópica. Pero, simultáneamente hay pobres. Se puede pensar que posiblemente sean pobres porque no saben desempeñarse en un sistema de libre mercado o, porque nacieron de familias de pobres y no recibieron la educación apropiada o, porque son ineficientes o vagos. Las contingencias de la vida. No es responsabilidad de los ricos. Entonces, ¿se debiera sólo responsabilizar a los mismos pobres por ser pobres o queda alguna otra opción?
John Rawls
Rawls, publicó su opera princeps Teoría de la Justicia en 1971 y una segunda edición corregida en 1999. Este filósofo político de tradición liberal (entiéndase “liberal americano”), de entre todo lo llamado justo e injusto, se centró en la Justicia Social. Plantea que “el objeto primario de la justicia es el modo en que las grandes instituciones sociales distribuyen los derechos y deberes fundamentales y determinan la división de las ventajas provenientes de la cooperación social”. Aquí ya plantea una relectura al reclamo: la injusticia social no es responsabilidad del 1 % si no que está inscripta en la estructura básica de la sociedad. ¿Qué significa esto? Que los principios de cooperación no son equitativos.  Rawls considera a la sociedad como un sistema de cooperación social que genera ventajas extras frente a no estar en sociedad (por ejemplo, el hecho de vivir en sociedad me da la posibilidad de tener alumnos para dar clases de filosofía y, consecuentemente, ganar mi sustento). Visto que es una ventaja que obtengo de un sistema cooperativo, yo debiera retornar parte a éste.
En su propuesta, Rawls plantea un particular contrato hipotético del cual se desprenden los dos principios de justicia que definirán para siempre aquello que es justo. Los resume en su concepción general, que reza que “Todos los bienes sociales primarios –libertad, igualdad de oportunidades, renta, riqueza, y las bases de respeto mutuo-, han de ser distribuidos de un modo igual, a menos que una distribución desigual de uno o todos estos bienes redunde en beneficio de los menos aventajados”. ¡Horror! ¿No será una propuesta marxista? No, no lo es y, allí estriba su genialidad: se aceptaría un principio de desigualdad calificada, que Rawls denomina «principio de diferencia», el cual estipula que sólo serán permitidas aquellas desigualdades sociales y económicas que operen para el beneficio de los más desaventajados. ¿Qué implica esto? ¿Qué incentivos nos quedan? Un emprendedor o un jugador de fútbol dotado por la naturaleza tendrán mayores ingresos en tanto y en cuanto ello necesariamente favorezca a los desposeídos o menos aventajados. El sistema propuesto lo denomina «concepción igualitaria de justicia distributiva». Podríamos pensar que cuando Warren Buffet se refirió a la necesidad de que los millonarios soporten una mayor carga de sacrificio visto las excenciones impositivas que han ido recibiendo, lo está relacionando implícitamente a un injusto sistema de distribución de la riqueza. Es un tema político, pero es un tema ético.
Cierra el artículo del The New York Times sugiriendo que sea directamente este libro de Rawls el que se utilice como manifiesto del movimiento Occupy Wall Street.
Alejandro Fidias Fabri
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2 pensamientos en “¿Habrá algún filósofo que salve a los EEUU?…

  1. Marcelo,
    No es condición ni necesaria ni suficiente, pero para que se den las cosas primero hay que soñarlas.
    Te cuento que hay un estudio de la Universidad de Massachusetts que desmitifica el hecho de que las guerras son la mejor opción para que crezca la economía. Analizaron distintos rubros y el efecto que supondría la inversión de 1 billon de dólares en la creación de empleos: los gastos en defensa salieron octavos, primero el transporte masivo, segundo la educación, tercero el cuidado de la salud, etc.
    Saludos

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